Viendo las noticias, he quedado convencido de que este mundo no tiene arreglo. La única solución aparente es que nos caiga un meteorito y acabe de una vez por todas con nuestra abominable especie. “Y así se extinguió el homo-sapiens: aquel mono erguido y sin rabo, premiado con inteligencia y consciencia (Nunca se supo si fue por orden divino o evolutivo) para coexistir en armonía con todo lo que le rodeaba… pero que no supo utilizar sus virtudes para otra cosa que cagársela consigo mismo y con el planeta en el que convivía”. Por eso es que yo, mientras nuestra codicia desenfrenada termina de exterminarnos, he decidido pasarla tan bien como pueda, haciendo las cosas que más me gustan con quienes más quiero, hasta que nos llegue la hora de regresar al polvo (espero también compartir ese polvo con gente de mi agrado). Sin duda, un cataclismo de magnitudes globales nos recordaría durante unos pocos minutos que, después de todo, no éramos tan diferentes nada.
Otra forma menos catastrófica de volver a la Humanidad más humana, creo yo, sería que apareciera una especie más evolucionada que el hombre, con un nuevo set de valores y que nos obligara a seguirlo en pro de un mundo realmente civilizado. A falta de un verdadero Salón de la Justicia en nuestras sociedades, sería ideal tener a los Superamigos ocupando puestos gubernamentales importantes, velando por nuestro bien común y castigando a quienes no quieran cooperar con este nuevo Súper Orden Mundial. Ya que ningún dictador humano lo logró a la fuerza, controlando todos los poderes del Estado, veamos que pasaría si el Estado fuera controlado con súper poderes.
Qué grande sería tener a Supermán como Jefe de Defenza, protegiéndonos de cualquier mounstro que intente fomentar guerras como único medio para resolver situaciones y a la vez hacer negocio con la muerte de inocentes. Fantástico sería ver a Batman como Sheriff Mundial aplacando el crimen y la violencia de las calles, en un mundo donde todo es legal comercialmente pero ahora sin narcos asesinos ni farmacéuticas envenenadoras. Robin dirigiría el Escuadrón de la Tolerancia para aplacar a todos los homofóbicos que pretendan burlarse de sus calzoncillos verdes. Volcán Negro le daría su merecido a los racistas y el Átomo desintegraría a todos aquellos que en nombre de algún dios, atenten contra las libertades y derechos de los demás. Ya dejen de rezar, sus dioses están aquí y se visten de spandex colorido. Acuamán, claro como el agua, sería Director de los Siete Mares, cuidando las especies marinas, penalizando severamente la contaminación oceánica y la pesca irresponsable, fiscalizando con total transparencia las principales rutas de paso y comercio marítimo. Quién mejor que Linterna Verde como Protector de Areas Silvestres. De nuestra flora y recursos naturales, bosques, parques, selvas… se encargaría de reforestar cualquier zona que lo amerite con tan sólo disparar su anillo. Los Gemélos Fantásticos tendrían su labor individual: Jayna sería Directora Polar. Estaría encargada de mantener los polos a temperaturas ideales, evitando su derretimiento y cualquier otro efecto negativo producto del calentamiento global. Su hermano Zan sería Protector de la Fauna Terrestre. Si la caza inescrupulosa y la crueldad a los animales es lo tuyo, ahora sí estarás en serios problemas. El Hombre Halcón sería su mano derecha, volando y velando por la conservación de las aves y el mono Gleek sería… un mono más. Tal como cualquiera de nosotros lo sería para estos nuevos líderes, mostrando ellos más compasión hacia nosotros, que la que nosotros solemos tenerle a los demás animales. Flash sería el Supervisor Internacional de Desarrollo. Optimizaría los procesos de cualquier proyecto, manteniendo la más alta eficiencia y el mejor servicio en todas las insitituciones, públicas o privadas. Además monitorearía los casos de corrupción y los penalizaría rápidamente. Al igual que sus increibles amigos, Flash no necesitaría ser sobornado. Lo tiene todo, es un Superhéroe. Por ultimo, La Mujer Maravilla: Defensora de la igualdad de sexos. Educadora y asesora de matrimonios y concubinatos. Presidenta de la Fundación Relaciones Maravillosas, encargada de impulsar el sexo seguro y responsable, contra la pobreza innecesaria y la sobrepoblación. Con su laso dorado estrechará los lasos familiares. Sería la guardiana de la pensión alimenticia, perseguidora de maltratadores domésticos -de ambos sexos- y de progenitores que abandonen a sus hijos. Ella, junto a sus invencibles amigos impondrán Las Súper Reformas Globales, con códigos avanzados que modificarán las realidades económicas, sociales, culturales y morales del mundo. Nos regresarán la dignidad, la buena salud, nos llevarán a alcanzar la excelencia humana y nos enseñarán a vivir en paz absoluta y amor con nuestros semejantes. Así, nuestra estirpe terrícola será cada vez mejor durante milenios.
¿Suena grandioso y muy alentador verdad?. Lo cierto, amigos, es que no hay ni habrán Súperheroes que nos salven de nuestra propia naturaleza. Por el contrario, lo que siempre ha sobrado aquí son villanos enmascarados. Nosotros, los peores Archi-Enemigos descritos en alguna historieta, mejor esperemos resignados a que el meteorito caiga sobre la Tierra para darnos finalmente nuestro merecido. O nos borra de la galaxia o nos trae a Clark Kent.

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